Hasta no hace tanto tiempo, la leña era uno de los combustibles más utilizados con que se calentaban los españoles, al igual que con el carbón. Actualmente, y desde aproximadamente unos 40 años son los combustibles fósiles que importamos de otros países, petróleo y gas natural, los que calientan nuestras casas mientras hemos ido abandonando nuestros propios bosques.

La evolución tecnológica y el cambio de mentalidad hacia un consumo responsable ha provocado, no sólo en España, sino en toda Europa, una tecnificación de los equipos y los biocombustibles, pasando de usar obsoletas calderas de leña manuales, a modernas, eficientes y limpias calderas automáticas de pellet que se manejan desde tu propio móvil.

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