Astillas de madera

Proceden principalmente de industrias de madera como aserraderos, carpinterías, limpiezas forestales y  podas.
Es un biocombustible barato que requiere más espacio que otros. Se recomienda para todo tipo de calderas industriales, calderas de uso colectivo como en una comunidad de vecinos, incluso en viviendas unifamiliares.
En 2014, el precio medio de la astilla para uso doméstico puesto en tu vivienda con un camión fue de 104 euros cada tonelada.
En 2015, el precio se mantuvo en 109 euros cada tonelada.

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Hueso de aceituna

Procede de las almazaras de aceite de oliva. En España, primer productor mundial, producimos entre 300.000 y 500.000 toneladas anuales.
Para usarlo como biocombustible sólo hay que secarlo y eliminar las partículas finas.
En 2014 el precio medio del hueso de aceituna de uso doméstico llevado con cisterna a casa fue de 181 euros cada tonelada. Manteniendo prácticamente su precio en 2015, siendo de 183 euros la tonelada.

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Cáscaras de frutos secos

Proceden de industrias descascadoras de frutos secos.
Para usarlo como biocombustible sólo hay que secarlo, seleccionarlo por tamaños y eliminar las partículas finas.
En 2014, el precio medio la cáscara de almendra en almacén fue 157 euros cada tonelada.

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Biomasud®

Ya puedes encontrar en el mercado estos biocombustibles sólidos de uso doméstico con el sello de calidad BIOMASUD® respaldado por AENOR y las principales marcas de calderas y estufas, que garantizan su trazabilidad y calidad controlada.

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