Cada vez es más representativo el número de usuarios que aprecian las ventajas, tanto a nivel privado como para la sociedad en su conjunto, de consumir biomasa sólida. Aunque es cierto que en España la utilización de biomasa empleando nuevas tecnologías está empezando a desarrollarse, en otros países europeos como Francia, Alemania, o Italia, es una opción energética muy extendida.

La biomasa sólida es un combustible fácil de usar y cómodo. Las calderas domésticas son programables y ofrecen altas prestaciones, entre las que destacan rendimientos que pueden superar el 90%.

También nos aporta ventajas económicas ya que generalmente es muy competitiva frente a otros combustibles.

Aproximadamente el 50% de los 10 millones de toneladas de biomasa que se consumen en España entre el sector doméstico e industrial, se hace en forma de astillas. En segundo lugar se sitúa el orujillo con el 18% de la cuota de mercado y a continuación las leñas con el 12 %. En cuarto lugar, ambos con el 7% el hueso de aceituna y el pellet.
De los combustibles cuyo destino es el sector doméstico, la astilla es sin lugar a dudas el combustible más barato pero en algunas ocasiones, como por ejemplo en viviendas unifamiliares, es más difícil su utilización por la complicación en su manejo y utilización. Las leñas irían, en términos generales, en segundo lugar en cuanto a precio, aunque en este combustible depende mucho de factores como la especie y de las peculiaridades de los mercados locales. El hueso de aceituna ensacado y el pellet ensacado son opciones perfectamente normalizadas y de muy fácil aprovisionamiento y utilización.
Respecto a los pellets, es el combustible que mayor velocidad de penetración está teniendo en el mercado en los últimos años; los datos provenientes del sector dan consumos que pasan de 175.000 t/año en el 2012, a una estimación de 700.000 t/año en el 2014. Este consumo se puede cubrir ampliamente con la producción nacional que en el año 2014 supero los 1,1 millones de toneladas.

Con el objetivo de promover el uso de biomasa para producción de energía térmica en España, cumpliendo estándares de calidad y con proyectos ejecutados por empresas profesionalizadas, desde el año 2009 los programas BIOMCASA del IDAE están financiando a Empresas de Servicios Energéticos para la realización de instalaciones de biomasa térmica para producción de agua caliente y/o calefacción y/o refrigeración, dando un servicio “todo incluido”. Con más de 100 proyectos aprobados y 15 millones de inversión, en proyectos de inversión unitaria menor de 350.000€, estos programas están siendo un referente para el sector.
Para proyectos de mayor envergadura, desde el año 2011, el Programa GIT financia proyectos no solo en sectores como el doméstico y servicios, sino también la producción de calor y frio en procesos productivos, secaderos y hornos.

Finalmente, completan las líneas de financiación los programas PAREER y JESSICA. Estos programas no son específicos de biomasa, pero si financian proyectos de biomasa y tienen una importante dotación presupuestaria.

Más información en www.idae.es

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