Con el precio del gasóleo alto y variable, la antigua caldera más que amortizada y con problemas cada poco, Rafael Sansinena, Administrador de Fincas de las tres comunidades, buscaba soluciones para evitar una subida de la cuota comunitaria o reducir las horas de servicio de la calefacción. “El precio del gasóleo es algo que no podemos controlar, sino que estamos expuestos a lo que marquen otros desde lugares lejanos y no vale con cambiar de proveedor”, argumenta Rafael que, junto a los tres presidentes, expuso en asamblea a los vecinos la situación y presentó la opción de establecer un contrato de ahorros garantizados con una Empresa de Servicios Energéticos (ESE), cambiando el gasóleo por biomasa, sin necesidad de hacer ningún desembolso inicial.