La biomasa llega a las grandes poblaciones

96 vecinos de Móstoles, municipio de Madrid con más de 200.000 habitantes, sustituyeron en 2011 la antigua caldera de gasóleo por una moderna instalación con pellets ENplus, y ya han disfrutado de sus ventajas desde el primer día. Las viviendas, agrupadas en 3 bloques construidos hace más de 30 años, comparten la sala de calderas que antes ocupaba una caldera de gasóleo de 650 kW y un consumo anual de 122.000 litros de gasóleo.

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Mirando por la economía de los vecinos

Con el precio del gasóleo alto y variable, la antigua caldera más que amortizada y con problemas cada poco, Rafael Sansinena, Administrador de Fincas de las tres comunidades, buscaba soluciones para evitar una subida de la cuota comunitaria o reducir las horas de servicio de la calefacción. “El precio del gasóleo es algo que no podemos controlar, sino que estamos expuestos a lo que marquen otros desde lugares lejanos y no vale con cambiar de proveedor”, argumenta Rafael que, junto a los tres presidentes, expuso en asamblea a los vecinos la situación y presentó la opción de establecer un contrato de ahorros garantizados con una Empresa de Servicios Energéticos (ESE), cambiando el gasóleo por biomasa, sin necesidad de hacer ningún desembolso inicial.

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Ahorrar gracias a una empresa de servicios energéticos

El contrato firmado con la Empresas de Servicios Energéticos ARESOL establece un precio por el servicio en función del consumo, actualizable con el IPC más un incremento anual del 1,5% durante 8 años. “Ahora sabemos cuánto van a gastar las comunidades en los próximos inviernos, suba o baje el gasóleo”, afirma Rafael. Con el cambio se ha logrado, al menos, un 20% de ahorro anual. De hecho, tras el primer invierno, Julio Triviño, vecino, confirmó que el gasto en calefacción de noviembre a junio fue de 97.000€, incluyendo la parte proporcional de los gastos de inversión, mantenimiento, biocombustible y servicio de la ESE; mientras que de noviembre a abril del año anterior desembolsaron, sólo en gasóleo, 132.000 €.

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Más confort

Aparte del ahorro, la otra preocupación de los vecinos era mantener el confort: 24 horas de calefacción y 22 ºC de media en sus hogares.

“Algunos vecinos habían oído que otras comunidades que cambiaron a gas natural perdieron calor en sus viviendas y no querían que esto les ocurriese a ellos”, comenta Rafael.

Mientras en otras comunidades colindantes los vecinos han tenido que reducir el número de horas de calefacción y la temperatura en sus hogares, esta mancomunidad ha logrado un 20% de ahorro con más horas de calefacción, con el mismo confort y amortizando unos equipos nuevos que, en 8 años, serán de su propiedad. Julio no tiene ninguna duda:

“es una maravilla; nos ahorramos un dineral, tenemos la calefacción 24 horas al día, y no se corta hasta que empieza el calor”, y continúa: “todos los bloques que tienen gasóleo han pasado frío y nosotros estamos fenomenal, a 22ºC”. El gas natural llega a esta zona pero “el bolsillo no permite esta opción”, asegura Julio. “Lo desechamos porque no hay seguridad de estabilidad en el precio; sin embargo la biomasa es de aquí y hay de sobra”.

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Pellet de calidad ENplus

Para asegurar el mayor rendimiento, estas comunidades emplean pellet calidad ENplus de la fábrica Burpellet, en Burgos, que se suministra una vez al mes, con un camión cisterna que descarga 26.000 kilogramos, que es el consumo aproximado en un mes de invierno.

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